Un poco más fácil, juntos: kit de TDAH para familias y profesorado

Seis fichas para preparar rutinas, tareas y conversaciones en casa y en el colegio, adaptadas a cada niño o niña.

Descarga abierta, sin registro ni correo.

Una idea pequeña.
Un acuerdo posible.

El machango de De Locos, en calma

Una ficha cada vez. Solo si ayuda.

Hay días en los que una mochila, un cambio de plan o una tarea pequeña parecen ocuparlo todo. No hace falta tener la respuesta perfecta para empezar a buscar una forma más amable de acompañar.

Estas seis fichas ofrecen ideas para probar en casa o en el colegio, con la participación del niño o la niña y respetando su edad. Puedes usar una sola, cambiarla o dejarla si no encaja.

Son apoyos educativos y cotidianos: no diagnostican ni sustituyen una evaluación o un tratamiento. Si las dificultades persisten o preocupan, habla con un profesional y con el equipo educativo. No incluyas datos personales o de salud al compartir las fichas.

Antes de escribir

Imprime o descarga las fichas para tu uso. No envíes datos personales o de salud por formularios abiertos, correo no seguro o grupos de mensajería.

Tres acuerdos para que el recurso siga siendo vuestro.

  1. Elegid una situación concreta.Lo pequeño permite observar qué cambia sin añadir más carga.
  2. Contad con el niño o la niña.Su perspectiva ayuda a adaptar el apoyo a su edad y a lo que vive.
  3. Revisad sin convertirlo en examen.Si no facilita el día, se ajusta o se deja.

Casa y colegio

Una rutina que se pueda ver

Cuando hay muchas cosas que recordar, poner el siguiente paso a la vista puede quitar trabajo a la memoria.

  1. Elegid juntos un momento concreto del día que queráis hacer más previsible.
  2. Anotad o dibujad las acciones en el orden en que suelen ocurrir.
  3. Dejad la hoja en un lugar que resulte cómodo consultar.
  4. Avisad si hay un cambio y revisad después qué parte conviene simplificar.
Ver un ejemplo cotidiano

Antes de salir: vestirse, desayunar y coger la mochila. La noche anterior podéis comprobar juntos qué hace falta llevar.

Cuida el límite. La rutina es una ayuda flexible, no una prueba de obediencia. Cambiadla si añade tensión o no se ajusta a la edad.

Preparad vuestra secuencia con palabras o dibujos.

Estas líneas están pensadas para escribir después de imprimir el kit.

  • Momento del día
  • Primero
  • Después
  • Al terminar
  • ¿Qué podríamos cambiar?

Casa y colegio

Una tarea, un paso cada vez

Una instrucción grande puede volverse más clara si descubrimos juntos por dónde empezar.

  1. Elegid una tarea concreta y comprobad que se entiende lo que se pide.
  2. Divididla en pasos pequeños y visibles.
  3. Preparad solo el material necesario para el primer paso.
  4. Acompañad el comienzo y reconoced el esfuerzo concreto.
  5. Acordad una pausa y revisad el siguiente paso cuando sea posible.
Ver un ejemplo cotidiano

Para un trabajo: elegir el tema, buscar una fuente y escribir una primera idea, en lugar de pedir «hazlo todo».

Cuida el límite. No todas las tareas necesitan dividirse igual. Si sigue siendo demasiado difícil, consultad con el profesorado para adaptar la demanda.

Elegid una tarea y preparad su primer paso.

Estas líneas están pensadas para escribir después de imprimir el kit.

  • Tarea
  • Primer paso
  • Qué necesito
  • Quién puede ayudar
  • Cómo sabré que puedo continuar

Casa y colegio

Preparar una pausa o un cambio

Pasar de una actividad a otra puede necesitar un aviso y un poco de acompañamiento.

  1. Identificad un cambio que suela resultar difícil.
  2. Acordad una señal o aviso comprensible antes del cambio.
  3. Elegid una pausa segura y adecuada al lugar: moverse, beber agua o descansar.
  4. Explicad qué ocurrirá después y cómo volveréis a la actividad.
  5. Preguntad si el acuerdo ayudó y ajustadlo.
Ver un ejemplo cotidiano

Antes de recoger los materiales, avisáis del cambio y acordáis dónde guardar lo que queda para retomarlo.

Cuida el límite. La pausa no es un castigo ni debe dejar a un menor sin supervisión. No la forcéis si no es segura o aumenta el malestar.

Preparad una transición concreta.

Estas líneas están pensadas para escribir después de imprimir el kit.

  • De qué actividad salimos
  • Qué viene después
  • Aviso elegido
  • Pausa posible
  • Cómo retomamos

Familias y personas adultas de referencia

Acompañar una emoción difícil

Cuando aparece frustración, la prioridad puede ser estar cerca y ayudar a recuperar la seguridad, sin exigir una explicación inmediata.

  1. Aseguraos de que el entorno y las personas están a salvo.
  2. Hablad con calma y ofreced una presencia disponible.
  3. Poned palabras con cuidado y dejad que el niño o la niña os corrija.
  4. Ofreced una elección sencilla si es posible y esperad antes de retomar la conversación.
  5. Cuando haya calma, escuchad qué necesitaba y buscad juntos un cambio concreto.
Ver un ejemplo cotidiano

«Parece que este cambio te ha molestado. Estoy aquí. ¿Quieres que esperemos un poco o prefieres que te acompañe?»

Cuida el límite. No hace falta hablar en ese momento. Si el malestar persiste, preocupa o hay peligro, buscad apoyo adecuado y priorizad la seguridad.

Pensad en un modo de acompañar, sin juzgar la emoción.

Estas líneas están pensadas para escribir después de imprimir el kit.

  • Situación
  • Qué podría necesitar
  • Frase de acompañamiento
  • Opciones seguras
  • Cuándo volver a hablar

Familias y profesorado

Una conversación entre casa y colegio

Compartir observaciones concretas puede ayudar a encontrar apoyos que tengan sentido en cada entorno.

  1. Acordad un momento y un canal privado para hablar.
  2. Describid una situación concreta y preguntad también qué funciona bien.
  3. Escuchad la perspectiva del niño o la niña de una forma apropiada a su edad.
  4. Elegid un apoyo posible y quién hará qué.
  5. Pactad cuándo revisar el acuerdo y compartid solo la información necesaria.
Ver un ejemplo cotidiano

Familia y tutoría acuerdan que las instrucciones de una tarea se anoten en un lugar visible y revisan después si resulta útil.

Cuida el límite. Esta hoja no sustituye una evaluación ni establece derechos o adaptaciones concretas. Consultad al centro y su equipo de orientación sobre el procedimiento aplicable.

Preparad un acuerdo pequeño y revisable.

Estas líneas están pensadas para escribir después de imprimir el kit.

  • Situación a conversar
  • Qué ya ayuda
  • Propuesta
  • Responsables
  • Cuándo revisar

Familias

Preparar una primera consulta

Podéis llegar con dudas. Unas notas sencillas ayudan a contar lo que pasa sin tener que encontrar una etiqueta antes de tiempo.

  1. Elegid ejemplos cotidianos de lo que os preocupa y de lo que va bien.
  2. Pensad desde cuándo ocurre y en qué entornos lo habéis observado.
  3. Anotad lo que habéis probado y qué os gustaría preguntar.
  4. Si es apropiado, incluid la perspectiva del niño o la niña.
  5. Llevad solo la información que queráis compartir de forma segura y pedid que os expliquen los siguientes pasos.
Ver un ejemplo cotidiano

«Nos cuesta preparar la salida por las mañanas; en el colegio nos han contado otra experiencia. Queremos entender qué puede estar pasando».

Cuida el límite. Estas notas no son un test ni permiten confirmar TDAH. La valoración profesional considera la historia, los contextos y otras posibles explicaciones.

Preparad preguntas para una conversación profesional.

Estas líneas están pensadas para escribir después de imprimir el kit.

  • Qué queremos consultar
  • Ejemplos y contextos
  • Fortalezas o momentos que van bien
  • Qué hemos probado
  • Preguntas para la consulta

Seis fichas listas para imprimir y compartir con cuidado.

La descarga del inicio reúne este recorrido en ocho páginas. Puedes guardar el documento, imprimir solo una ficha y adaptarla con calma.

FormatoPDF de ocho páginas

AccesoAbierto y sin registro

Versión

Preguntas antes de empezar.

El kit es una ayuda cotidiana. No convierte una observación en un diagnóstico y no obliga a completar todo el recorrido.

¿Hay que tener un diagnóstico para usar las fichas?

No. Son ideas cotidianas que pueden adaptarse a distintas necesidades. Utilizarlas no confirma ni descarta un diagnóstico.

¿Tenemos que hacer las seis fichas?

No. Elegid la que responda a una necesidad concreta y cambiadla o dejadla si no os ayuda.

¿Esto sustituye una evaluación o un tratamiento?

No. Si las dificultades persisten o afectan a la vida diaria, consultad con un profesional. No cambiéis un tratamiento sin hablar con quien lo supervisa.

¿Podemos compartir una ficha con el colegio?

Sí, si os resulta útil. Elegid un canal privado y compartid solo lo necesario; las hojas no requieren datos de salud.

Fuentes y límites del recurso.

Consulta editorial: . Edición y publicación: YAG (Future Engineering Ros, S.L.), responsable de esta web.

La revisión clínica de este contenido está pendiente. Las fichas son orientativas, no sustituyen una valoración individual ni un tratamiento.

  1. CDCTDAH en el aula

    Tareas claras, pausas, anticipación y colaboración; sus referencias a legislación educativa son de Estados Unidos.

  2. Berkshire Healthcare NHSAtención, actividad, emociones y conducta

    Ideas adaptables de organización, instrucciones y acompañamiento en casa y colegio.

  3. CDCFormación de madres y padres en manejo de conducta

    Describe la formación profesional para familias; estas fichas no son esa terapia.

  4. NIMHTDAH: qué necesitas saber

    Información general, evaluación y opciones de apoyo; no convierte ejemplos cotidianos en diagnóstico.

  5. Gobierno de CanariasTDAH y necesidades específicas de apoyo educativo

    Marco informativo local sobre identificación y respuesta educativa; consulta al centro la normativa y el procedimiento vigentes.

Si una ficha no basta, también podéis llegar con preguntas.

Para preguntar por una primera consulta en De Locos solo necesitamos una forma de responderos. No hace falta enviar detalles de salud.

Hablar con De Locos